
Toda la soja biológica utilizada para nuestra fabricación
se cultiva en las proximidades inmediatas de nuestra planta, situada en
Revel, Alta Garona.
Cada uno de los 200 agricultores colaboradores ha recibido formación
sobre las prácticas de la rama de producción sin OGM, y se
compromete mediante contrato. Esta forma de gestión se inscribe
en una voluntad de desarrollar la Agricultura Biológica local a
largo plazo.
Un análisis PCR (análisis del ADN) de cada lote permite
confirmar la ausencia de OGM en las semillas utilizadas.
La soja cosechada se almacena en silos ventilados y es objeto de nuevos
análisis PCR en las diferentes etapas de producción.
La soja se cultiva según el pliego de condiciones de la Agricultura
Biológica sin utilizar pesticidas ni herbicidas.
Con su capacidad natural de fijar nitrógeno del aire, la soja es un
cultivo de rotación esencial en la producción agrícola
biológica.
Los rigurosos procedimientos de limpieza del material de cosecha, los
cestos de transporte y los silos de almacenado, tienen la finalidad de
evitar contaminaciones externas.
Unos registros efectuados a todos los niveles de producción, transporte
y almacenado permiten establecer una trazabilidad total de la soja utilizada,
desde la tierra hasta su recepción en nuestros silos de Revel.